LA CORONA DE ADVIENTO - PRIMER DOMINGO
La «Corona de Adviento» tiene como característica cuatro cirios, con ella queremos expresar la alegría del tiempo de preparación a la Navidad, la luz indica el camino, aleja el miedo y favorece la comunión.
Jesucristo es la luz que ilumina el sentido de la existencia de cada hombre y mujer, al encender progresivamente los cuatro cirios, domingo tras domingo, indicamos nuestro acercamiento a la luz plena que comenzó a brillar entre los hombres en la primera Navidad.
1. INVOCACIÓN INICIAL
Estando reunidos, uno de los presentes inicia la oración entablando este diálogo con todos:
V. Dios mío, ven en nuestro auxilio.
R. Señor, date prisa en socorrernos.
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio…
2. LECTURA DEL EVANGELIO
Luego alguno hace la lectura del texto del evangelio de la misa del día
Del evangelio según san Mateo (24, 37-44)
Estando ya en Jerusalén, dijo Jesús a sus discípulos:
«Lo que pasó en tiempo de Noé, pasará cuando venga el Hijo del Hombre. Porque en los días anteriores al diluvio la gente pensaba en comer y beber y en casarse, hasta que entró Noé al arca. Y cuando menos pensaron vino el diluvio y se los llevó a todos. Lo mismo sucederá cuando venga el Hijo del Hombre. Entonces, de dos que estén trabajando en un mismo campo, se llevarán a uno y dejarán al otro; de dos mujeres que estén moliendo juntas, se llevarán a una y dejarán a la otra. Permanezcan, pues, en vela, porque no saben cuando va a venir su Señor. Recuerden que si el dueño de casa supiera a que hora de la noche va a llegar el ladrón, se quedaría en vela y no lo dejaría meterse en su casa. Por eso, estén también ustedes preparados, porque a la hora menos pensada vendrá el hijo del Hombre».
Palabra del Señor.
3. REFLEXIÓN
Jesús nos pide estar atentos para porcibir su presencia, su Adviento y nos advierte que lo esperemos vigilando, puesto que su venida no se puede programar o pronosticar, sino que será repentina e imprevisible. Sólo quien está despierto no será tomado de sopresa. Que no os suceda – advierte- lo que pasó en tiempo de Noé, cuando los hombres comían y bebían despreocupadamente y el diluvio los encontro desprevenidos.
4. ORACIÓN PARA EL MOMENTO DE ENCENDER EL CIRIO
En seguida, mientras de enciende el primer cirio, se dice la siguiente oración:
Señor Jesús: encendemos este primer cirio como quien enciende su lámpara para salir al encuentro de un amigo que llega. Debemos vivir ante los ojos del Señor con la convicción de que cada día puede hacerse presente. En esta primera semana de Adviento concédenos la gracia de crecer en la virtud de la esperanza para orientar nuestra vida únicamente según tu Palabra, de manera que tu Evangelio sea para nosotros la luz que da forma y ofrece sentido a nuestra existencia. ¡Ven, Señor Jesús! ¡Ven Señor Jesús!
5. ORACIÓN CONCLUSIVA
Para finalizar rezar un padre nuestro y un ave maria y repetir:
Jesús, ven en medio de nosotros.
Te esperamos para que compartas con nosotros tu luz, tu paz, tu vida.
Amén.
Adaptado de la publicación del padre Tadeo Albarracínen http://arquibogota.org.co/es/

